Al menos, fuera del ring, la última palabra la ha dicho Robert "El Fantasma" Guerrero. El último discurso que recordará la gente será el suyo, cuando el 4 de mayo de 2013, en el MGM Grand de Las Vegas, Nevada, suene el campanazo inicial de su pelea con el invicto campeón del mundo de peso welter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Floyd Mayweather Jr. (43-0-0, 26 KO's).
"Se acaba el invicto de "Money" Mayweather", ha dicho Guerrero (31-1-1, 18 KO's), en tanto que su oponente y compatriota estadounidense ha actuado de una manera inusualmente comedida, y hasta silenciosa, en parte por su condición de copromotor de un espactáculo que trasmitirá la cadena Showtime y que, según estimados, reportará no menos de 200 mil dólares en ganancias netas.
"Ya lo he dicho previamente. Mayweather jamás ha tenido enfrente un oponente de mi envergadura. Nadie con mis armas. Y voy a demostrar que puedo vencer a un boxeador tan reconocido y de probada calidad como él", asegura Guerrero.
Visto con toda objetividad, no parecen ser muchas las "armas" a las que se refiere Robert Guerrero, desde el punto de vista meramente boxístico.
Su técnica es inferior a la de Mayweather, en lo personal no creo que pegue mucho más que el multicampeón mundial, ni tampoco que posea su velocidad de desplazamiento, ni su capacidad para desenvolverse hábilmente en la corta, la media y la larga distancias.
Pero al menos, en palabras, el último round fuera del cuadrilátero (que es en definitiva el que decide) se lo concedo a Guerrero.
Objetivamente, "El Fantasma" tiene a su favor su juventud (el pasado 27 de marzo cumplió 30 años), ante la veteranía de Floyd, de 36 años,.
También su indiscutible fortaleza y el alcance de sus brazos (70 pulgadas), pues en estatura (cinco pies y ocho pulgadas) los dos pugilistas están equilibrados.
Aunque reitero que, boxísticamente hablando, Robert Guerrero no está ni remotamente a la altura de Mayweather, cuyo instinto nato de boxeador le bastaría para sobrellevar exitosamente una pelea de 12 rounds con un hombre técnicamente limitado como "El Fantasma" que, sin ironizar, más bien eso pudiera parecer sobre el cuadrilátero si el campeón del mundo de peso welter llega en un estado físico óptimo y puede desarrollar sus habilidades sobre el ring.
No obstante estas realidades, no le quito el mérito a Guerrero de, al menos fuera de los encordados, haberle robado la iniciativa al altanero Mayweather que, esta vez se ha quedado, y por mucho, por debajo de su habitual verborrea antipática que, sin embargo, ha formado parte de su ventaja psicológica antes de cada combate.
Sin dudas, el ultimo asalto antes de que se lien a trompadas, el duelo del lenguaje, lo ha ganado "El Fantasma" Guerrero y eso, de alguna manera, consuela a miles de fanáticos deseosos de ser testigos de la primera derrota del arrogante y talentoso Floyd Mayweather Jr.