No será la pelea principal del cartel del 4 de mayo de 2013 en el MGM Grand de Las Vegas, Nevada, pero muchos la consideran el plato fuerte de una velada que tendrá por estelar el muy promocionado duelo entre los estadounidenses Floyd Mayweather Jr. y Robert Guerrero, por la corona del mundo de los welters, avalada por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
Nos referimos al combate entre los mexicanos Abner Mares (25-0-1, 13 KO´s) y Daniel Ponce de León (44-4-0, 35 KO´s) por la faja mundial de peso pluma (126 libras) del CMB.
Será una bronca entre cuates que se estiman, y cuyos intereses en el negocio del pugilismo de paga son manejados por un mismo hombre: Frank Espinoza.
¨Son muy buenos amigos, pero así es este negocio, y de veras, esta pelea entre Mares y Ponce de León pone a prueba mi corazón, porque quisiera que los dos ganaran, pero claro, ese 4 de mayo sólo podrá haber un ganador¨, resaltó Espinoza, interrogado sobre la disyuntiva de escoger un favorito entre Mares y Ponce de León.
En términos puramente competitivos, se verán frente a frente un púgil reconocido por su técnica, como Mares, y un fajador incansable, un típico guerrero mexicano de la talla de Ponce de León.
¨Mares está invicto. Tiene mejor boxeo. Pero viene de un peso inferior (122 libras) a retar al campeón Ponce de León en su peso (126 libras), y todos sabemos qué clase de ¨perro de presa¨ en este muchacho (Ponce de León). Abner tiene que entrar muy bien preparado, porque Daniel lo va a poner a prueba, de eso no me quedan dudas¨, opinó Espinoza.
El manager de ambos boxeadores reconoció que ellos hubieran preferido no tener que enfrentarse nunca. Según Espinoza, Ponce de León le confesó que él nunca imaginó que tendría que enfrentar un día la realidad de tener como rival a su ¨hermano¨ Abner Mares.
¨Para los dos es difícil, porque son de esos amigos de a de veras... Pero Mares y Ponce de León son dos profesionales. Van a fajarse duro sobre el cuadrilátero para placer de sus seguidores, y yo sé que van a dejar la piel entre los encordados, aunque al finalizar la pelea se abracen como hermanos¨, concluyó Espinoza.