El boxeador argentino Luis Carlos "El Potro" Abregú (35-1-0, 28 KO's) continúa cabalgando hacia la cima de los pesos welters.
Su victoria del 27 de abril de 2013 sobre el canadiense Antonin Decarie (27-2-0, 8 KO's), le deparó al sudamericano el vacante título de plata reconocido por el Consejo Mundial (CMB).
Más allá del reconocimiento del CMB, "El Potro" Abregú se confirmó en una privilegiada posición dentro de la división welter, donde a mi modo de ver, de ninguna manera puede ser ignorado el rioplatense a la hora de sopesar candidatos a la corona de la Organización Mundial (OMB) que ostenta el estadounidense Timothy Bradley.
En una lluviosa jornada que tuvo como figura estelar a su compatriota Sergio "Maravilla' Martínez, Luis Carlos fue superior a Decarie en un combate pactado a 10 asaltos en el estadio sede del Club Atlético Vélez Sarsfield, en Buenos Aires, la capital de Argentina.
Abregú mayoreó al pugilista de Canadá, y el voto de los tres oficiales designados refleja con fidelidad lo acontecido sobre el cuadrilátero. Dos oficiales vieron ganar a "El Potro" por 97-92 y un tercero le concedió la victoria 97-90.
No era el norteño Decarie el más capacitado para frenar al "alazán" rioplatense en su impetuoso trote hacia la imaginaria cima de la empinada montaña que de manera simbólica pretendemos asociar con la categoría welter del boxeo profesional.
Su mayor prueba hacia las posiciones de vanguardia la superó Abregú el 27 de octubre de 2012 cuando noqueó en siete asaltos al puertorriqueño Thomas Dulorme, en Nueva York, en pleito por la vacante corona Internacional del peso welter, refrendada por el CMB.
Cuando Luis Carlos enfrentó al prometedor Dulorme, que era favorito en ese pleito, el boricua había eslabonado una cadena de 16 triunfos consecutivos en el pugilismo rentado. La potente mano derecha de Abregú puso fin al invicto de quien estaba considerado, hasta ese momento, como la más prometedora figura de la Isla del Encanto en el deporte de los puños y las 12 cuerdas.
El argentino ha sufrido hasta la fecha una solitaria derrota, el 17 de julio de 2010, frente al monarca del mundo del OMB, el estadounidense Timothi Bradley.
En la referida fecha, Bradley quebró el invicto de Abregú al recibir el favor unánime de los jueces en un duelo de 12 rondas disputado en el Casino Agua caliente, de Rancho Mirage, California.
Abregú ha exigido reiteradamente a Bradley que le ofrezca una revancha, pero el estadounidense siempre ignora las aspiraciones del argentino quien, de acuerdo con el punto de vista de los promotores del afronorteamericano, jamás depararía una jugosa bolsa en una segunda confrontación bilateral.
Bradley parecía concentrado en obtener una segunda oportunidad contra el filipino Manny Pacquiao, a quien destronó tras un controvertido fallo favorable el 9 de junio de 2012, en bronca de 12 asaltos acogida por el MGM Grand de Las Vegas, Nevada.
La derrota de Pacquiao por nocaut ante el mexicano Juan Manuel Márquez en diciembre de 2012, enfocó a Bradley hacia otros objetivos en aras de defender su faja mundial del OMB, y tras superar al ruso Ruslan Provodnikov el 16 de marzo de 2013, ahora se prepara para batirse precisamente con Márquez, el 14 de septiembre de 2013, en el Thomas & Mack Center, de Las Vegas, Nevada.
No obstante, "El Potro" Abregú no desmaya en sus propósitos revanchistas con Bradley.
"No me canso, ni me cansaré de pedirle una revacha al hombre (Timothy Bradley) que me arrebató el invicto como boxeador. Aquella vez peleé con mi mano derecho lesionada, y por eso no pude desempeñarme a fondo contra él. Ya mi mano fue operada, y frente a (el puertorriqueño) Dulorme demostré cuan duro puedo pegar. También al canadiense Decarie le conecté buenos derechazos. ¿Acaso Bradley me tiene miedo?", ha declarado Abregú.
Por ahora, al argentino sólo le resta esperar, y continuar a costa de otros su indetenible cabalgar hacia la cima de los pesos welters.