Cuando se enfrentan un mexicano y un boricua la guerra sobre el ring está garantizada. Y esa tradición de seguro se repetirá cuando choquen el azteca Alan Martínez y el boricua Orlando "El Fenómeno" Cruz ( 19-2-1, 9 KOs) el 22 de marzo en el Civic Center, de Kissimmee, Florida.
Cruz, el primer púgil que en plena carrera profesional reconoció abiertamente ser gay, expondrá ante Martínez (13-1-1, 9 KOs) el cinturón Latino de peso pluma, correspondiente a la Organización Mundial (OMB) que obtuvo el pasado 19 de octubre al derrotar por fallo unánime aL mexicano Jorge "El Feroz" Pazos.
Antes Cruz obtuvo la faja interina por nocaut en el primero al disponer del estadounidense de origen mexicano Michael "Lil Warrior" Franco. Después la retuvo versus Alejandro "Pique" Delgado también por la vía del cloroformo, en ambos casos en ciudades de la Florida.
"Siempre he sido y seguiré siendo un orgulloso hombre gay", dijo Cruz, de 31 años, antes de rivalizar con Pazos. "No quiero esconder ninguna de mis identidades, quiero que las personas me vean por el ser humano que soy".
Clasificado en segundo lugar en la categoría pluma de la OMB, Cruz, natural de residencial Quintana en Puerto Rico, afirma que su objetivo inmediato es derrotar a Martínez y posteriormente buscará vérselas con el cubano Yuriorkis "El Ciclón de Guantánamo" Gamboa, quien es el número uno en el ranking de la organización.
Pero el pleito ante Martínez podría ser un significativo obstáculo en las aspiraciones del "Fenómeno" Cruz, toda vez que el azteca acumula cuatro victorias seguidas todas por nocaut. Su última víctima fue Ramón Valadez en el séptimo round el 22 de septiembre del pasado año en Ontario, California.
"Sé que él (Cruz) es un excelente contra golpeador y sin duda yo buscaré intercambiar golpes, pero a la misma vez seré inteligente para llevarlo a mi plan táctico", dijo Martínez, de 29 años y con un solo revés ante el ruso Evgeny Gradovich en abril de 2011.
"Aprendí mucho en el revés ante Gradovich", añadió Martínez. "Fue un mal momento, pero sé que también de las derrotas se aprende. Y yo aprendí mucho, aunque tenía mi mano quebrada".
Martínez expresó que su plan de pelea será presionar a Cruz desde el primer asalto, lanzando muchos golpes "sin dejarlo respirar".
"Para mí es una motivación muy fuerte pelear por un título y después de muchos sacrificios llega la oportunidad que no puedo desaprovechar", precisó Martínez.