Anthony Joshua, Deontay Wilder y Luis Ortiz ... los mastodontes se rebelan -Después de un monótono y casi absoluto dominio de los hermanos Vitali y Wladimir Klitschko, que se extendió durante varios años, la división pesada ha tenido un esperanzador renacer, aunque a años luz de su época de esplendor, cuando Mohammed Alí, George Foreman, Joe Louis y Rocky Marciano, entre otros, convertían en locura los encordados mundiales, escenificando combates que permanecen indelebles en la mente de varias generaciones.
Pero la indiscutible hegemonía de los Klitschko, sustentada en buena medida por la falta de rivales de elevado nivel cualitativo, comenzó a derrumbarse al priorizar la carrera política el mayor de los hermanos (Vitali) y abandonar definitivamente el deporte activo, tras ser elegido alcalde de Kiev, capital de Ucrania, cargo que todavía ocupa.

El camino para Wladimir se mantuvo inmaculado durante casi una década, en la que hilvanó 22 victorias, después de haber sucumbido por nocaut técnico en cinco asaltos ante el estadounidense Lamon Brewster, el 10 de abril de 2004, en el hotel y casino Mandalay Bay, de Las Vegas.
Otro mastodonte, Tyson Fury, nacido en Gran Bretaña, detuvo en noviembre de 2015 la racha triunfal de Klitschko, al imponerse por veredicto unánime, en un pleito de paupérrima calidad técnica, agarres constantes, empujones y la indispensable participación del árbitro Tony Weeks, pero que por su resultado finalizó el reinado del ucraniano y de paso cambió de manos las coronas de la Federación Internacional (FIB), la Organización Mundial (OMB) y el de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB).
La revancha se frustró al dar positivo Fury a cocaína en par de ocasiones, etapa en la que confesó adicción al alcohol e incluso reconoció que tenía problemas mentales. Igualmente, fue acusado de utilizar drogas para mejorar el rendimiento previo al duelo versus Klitschko. Asediado por los problemas personales, renunció a los títulos.

Y entre tanto, cuatro figuras se han ido apoderando, poco a poco, de la cima de la división pesada: el inglés Anthony Joshua, el estadounidense Deontay Wilder, el cubano Luis Ortíz y el neozelandés Joseph Parker, también presionados por el búlgaro Kubrat Pulev y el jamaiquino Dillian Whyte.
Al conquistar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres-2012, "AJ" Joshua (20-0-0, 20 KOs) llenó de ilusiones a los amantes del boxeo en Gran Bretaña. A partir de ahí, el jovencito de 28 años, nacido en Watford e hijo de padre africano, ha tenido una meteórica trayectoria, encumbrada con un espectacular nocaut en el undécimo asalto a Wladimir Klitschko, el 29 de abril de este año, en el Wembley Stadium, de Inglaterra, donde más de 90 mil fanáticos convirtieron en manicomio la instalación, cuando al réferi David Fields dio por terminadas las acciones.

Dueño de los títulos de la Federación Internacional (FIB) y de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB), los amantes del boxeo esperan con ilusión la reyerta versus el estadounidense "El Bombardero de Bronce" Wilder (39-0-0, 38 KOs), igualmente invicto y con la faja del Consejo Mundial (CMB).
Wilder, por su parte, aplicó el cloroformo en el primer asalto, al haitiano Bermane "B-Ware" Stiverne, en pleito revancha disputado el 4 de noviembre, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York. En la confrontación previa, Wilder, de 32 años, había arrebatado la faja a Stiverne por unanimidad, el 17 de enero de 2015.
Por causas del azar ocurrió el segundo enfrentamiento entre Wilder y Stiverne, pues este último había cedido su puesto (se afirmó que por una buena suma de dinero) para que el norteño chocara ante el zurdo cubano Luis "King Kong" Ortíz, pero dio positivo a dos fármacos prohibidos, en un sorpresivo control realizado en septiembre por la Agencia Voluntaria Antidopaje (VADA, en ingles).
Con posterioridad, el Consejo Mundial (CMB) aceptó como válidas las reclamaciones del cubano, de 38 años y nacido en la oriental provincia de Camagüey, con residencia actual en el sur de Florida. Chequeos médicos ordenados por ese organismo determinaron que la ingesta fue para controlar la tensión arterial y no con el propósito de obtener beneficios sobre su oponente.

Definido el entuerto, Ortíz aniquiló en el segundo asalto al estadounidense Daniel "La Montaña" Martz, el 8 de diciembre, en la ciudad de Hialeah, del condado Miami-Dade, donde después de la victoria cruzó fuertes palabras con Wilder, quien integraba el grupo de comentaristas de la cadena Fox Deportes.
"¿Cuándo vas a subir a un ring conmigo", le gritó Ortíz a Wilder. "Quiero que tengas el valor de subir aquí, de pelear ahora mismo si tienes valor". Y como un resorte, Wilder subió al cuadrilátero y le aseguró que le otorgaría la revancha.
Fuentes allegadas a ambos campamentos aseguran que casi de inmediato se retomaron las negociaciones y de acuerdo con ESPN, existe un buen ambiente en la mesa de negociación para que el combate se efectúe el 3 de marzo, en el Barclays Center, de Nueva York y que sea transmitido por la cadena Showtime.

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