Seguramente el boxeador Vasyl Lomachenko desconoce la expresión española "el que tiene padrino, se bautiza". No obstante, el zurdo ucraniano tiene un poderoso protector que impulsa su carrera contra toda lógica desde que ingresó al profesionalismo: Bob Arum.
Por obra y gracia de las influencias de Arum, principal directivo de la promotora Top Rank, Lomachenko enfrentará al invicto estadounidense Gary Russell (24-0-0, 14 KOs) el 21 de junio en Carson, California, donde disputarán el título vacante pluma de la Organización Mundial (OMB).
Es el nuevo esfuerzo de Arum y Top Rank por favorecer a Lomachenko, doble campeón olímpico, pero con solo dos combates en las filas rentadas, uno de ellos finalizado en revés frente al veterano mexicano Orlando "Siri, Salido, el 1 de marzo pasado, en el Alamodome de San Antonio, Texas.
Con la victoria de Salido por fallo mayoritario, se deshizo momentáneamente el "complot Lomachenko". Antes y después del choque las críticas llovieron desde todos los rincones, pero Top Rank se mantuvo – y se mantiene - imperturbable y sin el más mínimo sonrojo por esas burdas movidas.
Además de perder ante Salido, resultó significativo que Lomachenko no cumplió con las expectativas ni con la sarta de elogios que le hizo Arum. Es un buen boxeador, amparado por una extraordinaria carrera en las filas amateurs, pero no para considerarlo entre los cinco mejores boxeadores del planeta, como expresó el magnate de Top Rank.
El zurdo ucraniano fue incapaz de evadir las arremetidas de Salido casi durante toda la pelea. Solo en los dos últimos asaltos impuso su estilo, pero ya era demasiado tarde. Había tirado muchos menos que Salido en los 10 primeros rounds y esa insuficiencia le pasó factura.
Dos de las boletas se inclinaron por el azteca. Jack Reiss entregó puntuación de 116-112 y Oren Schellenberger de 115-113, en tanto Levi Martínez se inclinó por el europeo con idéntico 115-113.
Lamentablemente para Salido no pudo cumplir con el peso en la jornada previa al combate y el cetro quedó solo disponible para Lomachenko, quien quedó a deber al fracasar en el intento.
Y ahora nuevamente Arum y sus acólitos de Top Rank intentan convertir a Lomachenko en el peleador que conquista una corona mundial con menos pleitos en la historia.
El ahijado de Arum recibe así otro empujón para que coloque en sus vitrinas personales un título del orbe, gracias al manto que lo resguarda, proveniente de la compañía que guía sus destinos desde julio del pasado año.
Con un estilo agresivo en el amateurismo, Lomachenko ganó la medalla de oro en la división pluma, durante los Juegos Olímpicos de Beijing-2008, donde recibió el trofeo Val Barker, que se otorga al mejor púgil de ese torneo. Y después obtuvo también la presea dorada en la cita olímpica de Londres-2012.
Es, sin dudas, un gran aval que puede conducir a Lomachenko hacia la cúspide, pero en modo alguno con la rapidez que intentan hacerlo sus protectores de Top Rank. Menos áun pasando por encima de otros con mayores méritos conseguidos sobre el cuadrilátero.
Para justificar el pleito entre Russell, numero uno en la clasificación de las 126 libras de la OMB y Lomachenko (¿5to?), el vicepresidente de Top Rank Carl Moretti, señaló que es "una buena pelea" y los "únicos que cumplen con los requisitos".
Moretti no aclaró cuáles eran "los requisitos", ni si se había tenido en cuenta al tailandés Chonlatarn Piriyapinyo, campeón Asia-Pacífico, o al polaco residente en Nueva Jersey Kamil Laszczyk, o al australiano Joel Brunker, ocupantes del segundo al cuarto puesto en la categoría pluma de la OMB.
Russell resumió lo actuación de Lomachenko frente a Salido. "Lo único que puedo decir es que el ucraniano pelea como amateur. Tiene talento, pero aún no está al nivel de un profesional".
Si Lomachenko falla en este nuevo intento, podría tener otra nueva oportunidad en un futuro cercano. Porque en fin de cuentas, el ucraniano tiene un padrino poderoso que se burla de todo y de todos por convertirlo en campeón mundial. Para Arum el fin justifica los medios.