Londres.-Una potente derecha de Carl Froch al rostro de George Groves en el octavo round provocó el lógico grito de más de 78 mil espectadores el 31 de mayo en el Nuevo Estadio de Wembley, en Londres, la capital británica.
Antecedido por un gancho de izquierda, que también hizo impacto, el golpe decisivo de "La Cobra" Froch, sólido y demoledor, llegó cuando el encuentro, bastante aburrido en ocasiones, mostraba ligera ventaja de Groves en las boletas de los jueces.
En forma de puñal entró el puño de Froch al rostro de Groves, quien se desplomó hacia atrás y cayó como un pesado fardo sobre la lona. Entonces el árbitro Charlie Fitch inició la cuenta protectora, pero al ver la mirada perdida y malas condiciones del derribado, optó por decretar el fuera de combate, cuando habían transcurridos 2:34 minutos de esa fracción.
"Es el mejor golpe que he lanzado en mi vida", dijo eufórico Froch, quien retuvo las coronas supermedianas de la Asociación Mundial y de la Federación Internacional (AMB y FIB). "Aterrizó de una forma encantadora para cerrar el espectáculo".
La esperada revancha entre "La Cobra" Froch (33-20, 24 KOs) y el retador George "El Santo" Groves (19-20, 15 KOs) creó grandes expectativas en todo el Reino Unido de Gran Bretaña y en otras latitudes, por las controversias generadas derivadas del pleito anterior.
Ese interés propició que se registrara la mayor concurrencia (más de 78 mil boletos vendidos) para un pleito de boxeo y con ese propósito se organizó la reyerta en el Nuevo Wembley, finalizada su construcción en 2007 como sucesor del legendario Wembley Stadium, demolido cinco años antes.
"Me desvié del plan táctico por una fracción de segundo", se lamentó Groves. "Le permití el golpe de gracia y la derrota fue el precio que pagué por ese error".
Froch había vencido a Groves por un dudoso nocaut técnico en el noveno asalto, en un pleito efectuado el 24 de noviembre pasado en la ciudad inglesa de Manchester, donde el árbitro Howard Foster protagonizó el rol de villano.
Howard detuvo las acciones cuando Froch llevaba la iniciativa y Groves se agarraba en forma desesperada intentando neutralizar los ataques de su rival. Pero nada sobre el cuadrilátero indicaba que era preciso acabar el pleito.
Al concluir el combate, el público abucheó a Froch, quien había ido a la lona a punto de finalizar el primer asalto. Después ambos se enfrascaron en fuertes intercambios en los que el retador pareció llevar la mejor parte.
Aunque se menciona la posibilidad de una revancha entre Froch y su victimario Andre Ward, el púgil británico ha reiterado su deseo de vérselas con el mexicano Julio César Chávez Jr. en Las Vegas, la actual Meca del pugilismo mundial.