Dos factores se unen para que el campeón mundial Guillermo Rigondeaux no encuentre rival: la animadversión de la promotora Top Rank y sus directivos, y el exquisito estilo del cubano, que impide realizar el plan táctico a sus oponentes.
Invicto en su carrera profesional "El Chacal" Rigondeaux (13-0-0, 8 KOs) nuevamente carece de contrincante, aunque en principio se anunció que el también imbatido dominicano Jonathan Guzmán (16-0-0, 16 KOs) lo enfrentaría el 19 de julio en Macao, China.
El pleito Rigondeaux-Guzmán se dio a conocer a través de los medios de prensa y aún aparece en "boxing-records.com", una base de datos especializada en la temática, que expone los principales combates internacionales, además de una variada gama de información y estadísticas.
Lo más curioso del "caso Rigondeaux" es que ni Top Rank ni la Asociación o la Organización Mundial (AMB y OMB), encargadas de respaldar los títulos supergallo que expondría Rigondeaux, han dado explicación alguna sobre la suspensión del pleito.
"Ya ni pienso en rivales. Es un relajo lo que tienen conmigo", dijo Rigondeaux al diario "El Nuevo Herald" al referirse a la mala nueva. "Que me den un nombre y punto para ponerle rostro a mi objetivo. A todos les digo que sí. Nadie quiere mis títulos. Se van a poner viejos en mi casa''.
Peleador de grandes reflejos, rapidez de manos y piernas, y fuerte pegada, Rigondeaux ha sido criticado por algunos como un púgil "aburrido", debido a la escasez de intercambios con sus adversarios.
"Quiero que sea más agresivo, que trabaje más en la media y la corta distancias", afirmó Jorge Rubio, quien desde hace pocos días es el nuevo entrenador del púgil nacido en la oriental provincia de Santiago de Cuba. "Rigo ha alcanzado el nivel más alto posible en una carrera deportiva, pero debe arriesgar mucho más en el ring, para darle a la gente lo que realmente quiere ver".
Una prueba de que Rigondeaux todavía no ha evolucionado en busca de complacer al respetable, la dio ante el ghanés Joseph Agbeko el 7 de diciembre pasado, en Atlantic City, Nueva Jersey.
Rigondeaux recibió votación de 120-108, como prueba de que los tres oficiales lo vieron ganar cada uno de los 12 asaltos, en la cuarta defensa del cinturón AMB (ahora la entidad lo reconoció como "supercampeón) y la primera de la OMB.
Pero Rigondeaux no intentó finalizar el duelo por la vía de los puños, cuando era dueño absoluto del cuadrilátero, su adversario esquivaba el combate y le había propinado suficiente castigo como para buscar el triunfo por la vía del cloroformo.
A Rigondeaux le falta por cumplir una pelea de su contrato con Top Rank. Y precisamente en el mes de julio se vence el acuerdo con esa empresa, que lo ha mantenido marginado de buenas peleas, con excepción del choque ante el filipino Nonito Donaire, a quien derrotó por unanimidad el 13 de abril de 2013.
"Por ahora no quiero pensar en eso", dijo el campeón supergallo sobre el fin del pacto con Top Rank. "Cuando baje del ring victorioso, entonces comenzará mi equipo a trabajar con el resto de los promotores para buscar el mejor acuerdo posible. Tendremos la mente abierta y positiva, sin rencores y con buena voluntad, siempre y cuando se negocie en buena fe''.
¿Quién será el próximo rival de Rigondeaux? La incógnita sigue en pie.