Afectado por su infancia de extrema pobreza y con una familia disfuncional que fue responsable de que tuviera que vender drogas, el hoy rey del boxeo Floyd Mayweather Jr. siente una atracción morbosa por lo cruel, lo desagradable y lo prohibido.
Un trauma psíquico proveniente de la niñez es la explicación más razonable a los constantes excesos de Mayweather Jr., un extraclase encima del cuadrilátero, pero que se ha convertido en un ser casi despreciable en la vida cotidiana, en la que no faltan el abuso contra sus parejas, los insultos a conocidos, los alardes de riqueza y hasta las riñas estilo callejero.
Ha transcurrido menos de un mes desde que Mayweather Jr. derrotó al argentino Marcos "El Chino" Maidana en Las Vegas, y desde entonces el nombre de "Money" Mayweather ha acaparado casi a diario cintillos periodísticos, comentarios en emisoras de radio y televisión y en un sinnúmero de sitios en las redes sociales.
A no dudarlo, el llamado "Pretty Boy" es un artífice de la manipulación y a través de su astucia – y actitudes personales- consigue satisfacer la pasión enfermiza que lo conmina a verse reflejado en los medios.
A escasos días de la victoria ante Maidana, "Money" Mayweather no resistió el ¿olvido? de la prensa y subió a su cuenta de Facebook un video en el que aparece junto a un majestuoso auto Bugatti valorado en tres millones de dólares.
"Mi nuevo Bugatti Grand Sport edición limitada, me lo acaba de entregar Fusion Luxury Motors", escribio Mayweather Jr., quien ganó cerca de 70 millones de dólares por su enfrentamiento ante el sudamericano. "Ódialo o ámalo; lo que queda entendido no es necesario hablarlo más. Tengo tres Bugattis y éste es el número uno".
Con una fortuna que le permite darse los gustos más extravagantes, Mayweather Jr. no puede evitar su gran afición por los autos. Bajo su patrimonio se incluyen otros costosos vehículos como un Ferrari 458 Spider, un Ferrari 59GT, un Bentley Mulsanne, un merceden Benz SLS AMG, un SLR McLaren, un Lamborghini Aventador y un Bentley Phantom.
A esa flotilla hay que agregarle los otros dos Bugatti, uno de ellos modelo Vyeron de 2013, que le regaló el hotel MGM Grand de Las Vegas después del triunfo ante el mexicano Saúl "Canelo" Álvarez, y que tiene un valor aproximado en el mercado de un millón 400 mil dólares.
Tampoco a Mayweather Jr. se le puede tildar de tacaño como demostró recientemente al regalarle a cada uno de sus colaboradores un reloj Rolex, valorado en 20 mil dólares, y que también fue reflejado –como era su intención- por la prensa de Estados Unidos.
E igualmente el mejor libra por libra del mundo en su delirio derrochador "premia" a los comensales de los lujosos restoranes donde se le antoja comer, pagando la cuenta de los que se encuentran en el lugar.
Y fue precisamente en un restorán de Las Vegas donde Mayweather Jr. – quizás sin proponérselo- alcanzó el pasado fin de semana otra enorme publicidad durante el 14 cumpleaños de su hija Ivanna
Rodeado de familiares, amigos y personal de seguridad, Mayweather Jr. sostuvo una inesperada riña con el rapero Clifford Joseph Harris Jr., conocido como "T. I", en el restorán Fatburger Strip, que tuvo como colofón golpes al aire, gritos y sillas volando en el local.
Según testigos, el mejor libra por libra del mundo y su grupo cenaban en ese sitio, cuando T. I se acercó a su mesa y le lanzó un golpe, aunque el boxeador logró esquivarlo y de inmediato intervinieron los gigantescos guardaespaldas del monarca.
"El campeón dijo 'vete fuera de mi jodida vista. Nadie está tocando a tu esposa. ¡Deja de estar inseguro y celoso de mí!´. Floyd siguió diciendo 'yo nunca me acostaría con una mujer casada, ¡punto!´", escribió en Facebook el disc-jockey (D.J). Jay Bling, amigo de Mayweather y presente en la trifulca.
Bling añadió que Mayweather Jr. deseaba disculparse públicamente por el insulto que había proferido durante la discusión hacia Tameka "Tiny" Cottle, esposa de "T. I",
De acuerdo con presentes, durante el altercado una persona resultó herida con lesiones leves, pero el afectado no quiso levantar cargos ni dar declaraciones a la policía de lo sucedido. En ese momento "T. I" ya se había retirado del lugar.