WBC’s 2nd Annual Women’s Boxing Convention This Week

Annual Women’s Boxing Convention – The World Boxing Council is in Tijuana, Mexico from January 26th thru the 30th hosting their second annual convention dedicated to women’s boxing.

The usual convention business is expected throughout the two days of sessions as promoters, judges, referees and other officials are gathering.

The week begins with a casual cocktail party and there is a gala black-tie dinner scheduled for Friday night.  Among the other activities will be awards and recognitions that are handed out by the WBC.  Lonnie Ali, the spouse of Muhammad Ali, will be honored for her work with charities.  Career achievement awards will go to Jackie Nava and Ana Maria Torres of Mexico and the eternal Alicia Ashley, who recently won the WBC world title at Super Bantamweight again at 48 years old.  Also expected to be announced are the winners of the WBC’s awards for “Fight of the Year” and “Fighter of the Year”.

The week-long convention culminates on the 30th of January with fights at the Centro de Convenciones in Rosarito.  The card is headlined by the WBC World Female Bantamweight title defense for Yazmin Rivas (34-8) as she faces Catherine Phiri (10-1).  The co-featured fights see a pair of WBC Silver titles contested in the Flyweight and Light Flyweight categories.  At Flyweight, undefeated champion Raja Amasheh (18-0-1) defends her belt against Eileen Olszewski (10-5-3) and at Light Flyweight, the vacant belt will go home with the winner of Ana Arrazola (24-11-2) vs. Anely Hernandez (6-5).  The rest of the twelve fight card consists of a mix of men’s and women’s matches scheduled for between four and six rounds.

Eleven reigning World Champions from around the world are scheduled to be in Tijuana this week.  The list appears below:

Martha Salazar (heavyweight / USA)

Nikki Adler (supermiddleweight / Germany)

Mikaela Lauren (superwelterweight / Sweden)

Erica Anabella Farias (superlightweight / Argentina)

Delfine Persoon (lightweight / Belgium)

Alicia Ashley (superbantamweight / USA)

Yazmin Rivas (bantamweight / Mexico)

Zulina Munoz (superflyweight / Mexico)

Jessica Chavez (flyweight / Mexico)

Ibeth Zamora (lightflyweight / Mexico)

Yuko Kuroki (minimumweight / Japan)

Check out the Boxing Channel’s video conversations with WBC Official Malte Mueller

 

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ZonaDeBoxeo.com :

<img src="http://www.zonadeboxeo.com/wp-content/uploads/2016/06/Muhammed-Ali-y-Deng-Xiaoping.jpg"> Ali y el retorno del boxeo al escenario deportivo de China -Beijing.- Muchos reconocen en el recién fallecido [url=https://es.wikipedia.org/wiki/Muhammad_Ali]Muhammad Ali al hombre que revolucionó el boxeo como espectáculo dentro y fuera de las cuerdas, que consiguió traspasar las fronteras del deporte y conquistar con su carisma el corazón de millones de personas, incluso de aquellas que apenas podían diferenciar entre un recto y un gancho. Pero muy pocos aficionados y entendidos dan crédito al campeón de los pesados en las décadas del 60 y 70 del pasado siglo por haber rescatado la práctica del pugilismo en China. Y la historia, aunque tampoco se haya divulgado mucho entre los actuales residentes de la nación más poblada del planeta, tiene constancia gráfica para ser corroborada y, al traerla a colación, no se persigue beatificar a Muhammad después de atribuirle cuanto mérito cupiese para certificar sus virtudes. Ali fue protagonista de un cambio de mentalidad entre las máximas autoridades chinas del deporte y, de no haber existido, difícilmente estaríamos hablando de los triunfos olímpicos de [url=https://es.wikipedia.org/wiki/Zou_Shiming]Zou Shiming en Beijing 2008 y Londres 2012. Un par de visitas suyas a la parte continental del gigante asiático, en 1979 y 1985, cambiaron el curso de los acontecimientos o, al menos, aceleraron un proceso que habría tardado mucho más en madurar. Para el boxeo occidental, como históricamente han llamado los chinos a este deporte, el camino en China hasta el presente ha sido más que empedrado. Los primeros indicios de la disciplina, con marcadas diferencias con el boxeo moderno, datan de hace 3 700 años, en tiempos de la Dinastía Shang. Un conocido ejemplar de la literatura china llamado “El arte del combate con las dos manos” fue escrito hace 2 000 años. Sin embargo, no fue hasta los años 20 del siglo pasado que el pugilismo con sus reglas modernas aterrizó de alguna manera en el país, cuando llegó a la ciudad portuaria de Shanghái un libro, traducido al chino, con el nombre de “Las técnicas del boxeo occidental”. Y aunque inicialmente su práctica se limitó a los expatriados, comenzó gradualmente a despertar el interés de algunos deportistas locales. En los Juegos Olímpicos Berlín 1936, de los 69 atletas que conformaron la delegación china, 2 fueron boxeadores (eliminados en primera ronda). Y durante los años 40, el deporte de los puños comenzó a ganar notoriedad en importantes ciudades como la ya citada Shanghái, además de Beijing y Tianjin. La llegada de promotores nacionales y foráneos impulsó este incipiente desarrollo y, según registros de la época, los pugilistas chinos profesionales de mayor nivel consiguieron cobrar hasta 4000 yuanes (el equivalente a unos 600 dólares) en combates que se pactaban a 4, 6 u 8 rounds, y 10 en el caso de las peleas de campeonato. Pero esta efervescencia boxística, que derivó en la celebración en Beijing, en 1958, de un campeonato entre 20 ciudades con un total de 142 púgiles enrolados, se vería interrumpida un año más tarde. En 1959, el boxeo se hallaba incluido en el organigrama de los Juegos Deportivos Nacionales de la República Popular China, el principal evento atlético del país. Sin embargo, debido a varios incidentes y lesiones de los participantes, el comité organizador de la competición decidió dar marcha atrás a la iniciativa y eliminarlo temporalmente de certámenes a gran escala, esgrimiendo como argumento “su naturaleza violenta”. Finalmente, en marzo de 1959, el gobierno declaró ilegal la práctica del boxeo, presuntamente por el criterio generalizado entre la población de que se trataba de un deporte brutal y un reflejo del sistema social capitalista. Veinte años después, en medio de la política de acercamiento entre Washington y Beijing, bautizada como la “Diplomacia del ping-pong”, tendría lugar la primera visita de Muhammad Ali a China. En diciembre de 1979, Ali viajó a Hong Kong, todavía en ese entonces bajo el dominio británico, y de ahí voló hasta Guangzhou, antes de que Deng Xiaoping, el principal líder de la China continental, lo invitará personalmente a que visitara Beijing. La estancia en la capital de la nación asiática del tres veces campeón mundial de los pesos pesados dejaría una impronta inmediata. Sus fotos estrechando la mano de Deng Xiaoping tuvieron un alcance global, como lo tuvieran antes las de Jimmy Carter (visitó China en enero de ese mismo año para restablecer los vínculos diplomáticos), con un mensaje bastante claro y directo: China estaba dispuesta a abrirse al mundo después de varios años de un aislamiento autoimpuesto y lista para importar lo mejor del estilo de vida occidental. El boxeo? ?por qué no incluirlo en el paquete? “El boxeo también puede convertirse en un puente que viabilice el entendimiento mutuo y la amistad entre China y Estados Unidos”, fueron las palabras que le dedicó Deng a Ali y que ocuparon la primera plana de los periódicos chinos de la época. En mayo de 1985, un Muhammad ya definitivamente retirado (en 1981 colgó los guantes por tercera vez) y en el que ya se veía el avance de la enfermedad del mal de Parkinson, regresaría a la parte continental de China para otra estancia, en esta ocasión de 10 días. Una entusiasta multitud de más de 500 estudiantes recibió en el Instituto de Deportes de Beijing a quien los medios de comunicación habían anunciado como el “Rey del boxeo” y la “Leyenda del siglo XX”. Ali, con su especial sentido del humor, aceptó el reto de un boxeador de 20 años llamado Wang Wei, del peso ligero (135 libras), con el que peleo por unos segundos haciendo alguna que otra payasada antes de supuestamente sufrir un fulminante nocaut. En Shanghái, en el Gimnasio Jingwu, también protagonizó otra breve y graciosa sesión de sparring con Xiong Wei, un púgil devenido árbitro que en días recientes ha calificado aquella experiencia como la mejor de su vida. El medallista de oro de los Juegos Olímpicos Roma 1960 igualmente aprovechó la oportunidad para sumarse a una liturgia de unos 1000 musulmanes chinos en la Gran Mezquita de Xian, en la provincia de Shaanxi. Según el rotativo estatal “Cotidianidad de la juventud china”, Ali declaró: “Ahora que ustedes se han abierto al mundo, nunca pierdan su propia tradición cultural, porque otros tratarán de venderles su cultura. Será un gran combate.” En los meses posteriores a esta última visita de Ali (visitaría Macao en 1994, pero cinco años antes de que la administración portuguesa hiciera el traspaso político a Beijing), se organizaron en varias ciudades numerosos carteles de exhibición y, en marzo de 1986, se reinstauró oficialmente el boxeo como disciplina deportiva en el territorio continental. En abril de ese año, se fundó la Asociación de Boxeo de China, que en junio se convertiría en la miembro número 159 de la Asociación Internacional de Boxeo (AIBA, por sus siglas en francés). Desde entonces y hasta la fecha, los púgiles chinos han podido calzar los guantes en los cuadriláteros internacionales y, en la última década, han conseguido algunos resultados destacados, con el bicampeón olímpico Zou Shiming convertido en la figura más destacada y el peso paja Xiong Zhaozhong inscrito en los libros como el primer monarca mundial profesional del país. Los dos viajes de Ali fueron, indiscutiblemente, los que prendieron la chispa para que se produjera un cambio inmediato y se desempolvaran los cuadriláteros de China.