Underdog Gonzalez Upsets Pascal, On My Card, But Not the Judges’

Jean Pascal stepped up, and took on a younger gun, even though he could have played it safe, taken a stay busy fight, and wait for a rematch with Sergey Kovalev.

The gamble didn’t pay off, almost, but it did, because it was scored 97-93 times three, for Pascal.

I thought the judges were in error.

“I can’t believe it,” the announcers said…but I can…we see it every week in this sphere, crappy cards from people wearing smudged glasses or coming in with pre-set cards.

Pascal went 154-397 for 163-632 for Yuni in punches.

Gonzo, a 16-0 Cuban, was strong, busy, determined and aggressive. He was up 5-1 on the Harold Lederman card, on HBO, and at the Mandalay Bay in Vegas in this TV opener. Pascal (29-3-1 entering) got wobbled in round six, but the Canadian answered in the seventh. They traded bombs, a tit for tat fight, where form often went out the window, but fan-friendly action ensued. They worked in close quarters, being busy, with Pascal too often backing up, and the Pascal corner told their guy to work harder, be busier. They knew the deal…”You need this round,” Marc Ramsey told JP after the seventh. Orlando Cuellar told his guy to go to the body, with the jab.

In the eighth, the bull-strong Gonzo still had energy. Pascal needed to win the last couple. In the ninth, Yuni started with a strong table setter jab. He was the busier guy in the second to last round. Ramsey told JP, yet again, to work harder. We need to win the round, he asserted. In the tenth, Gonzo stalked and kept being busier. He slowed some, then got to work again. We went to the cards, after Pascal landed some power late…

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-ZonaDeBoxeo.com :

Denis Lebedev vapulea a Víctor Ramírez -Otro mazazo para el boxeo profesional de Argentina. Uno de los dos campeones del mundo reinantes por la nación sudamericana, el crucero (200 libras) Víctor Emilio Ramírez, escaló la noche del sábado el ring del Palacio de Hielo Khodinkya, en Moscú, con la ambición de unificar su cinturón de la [url=https://es.wikipedia.org/wiki/Federaci%C3%B3n_Internacional_de_Boxeo]Federación Internacional (FIB) con el de la Asociación Mundial (AMB), en poder del ruso Denis Lebedev, y tendrá que resignarse a volver a Buenos Aires con las manos vacías. La preocupación del púgil reconocido con el apodo del Tyson del Abasto (de 32 años, cuatro menos que Denis) y de su equipo, ante el posible robo de su victoria en caso de que el pleito tuviera que encontrar decisión en las tarjetas de los jueces, quedó despejada bien temprano‚Ķ, pero para desgracia suya. El favorito local no solo hizo valer los pronósticos de los expertos, los sobrecumplió con creces al despachar al oriundo de Ezeiza cuando restaba poco más de un minuto para que concluyera el segundo round. Vale apuntar que al boxeador bonaerense le sobraron por lo menos 10 segundos de combate, y por el castigo innecesario que recibió en esos últimos instantes en que se resistía a caer debe culparse al referí estadounidense Steve Smoger, sumamente lento a la hora de intervenir en una trifulca que, a todas luces, ya estaba decidida. Si su objetivo era darle al visitante la oportunidad de recuperarse del vendaval de golpes del que estaba siendo blanco, pareció más bien que aguardaba pacientemente a que se desplomara inconsciente, listo para ser hospitalizado. Ramírez arrancó agresivo la primera fracción, presionando al anfitrión y adueñándose del centro del cuadrilátero. Sin embargo, no consiguió ningún impacto de consideración en los compases iniciales y a medida que Lebedev se fue acomodando al estilo de pelea de su contrario, los rectos de derecha y los ganchos de zurda del ruso comenzaron a hacer mella en el rosto del argentino, demasiado frontal en sus embestidas y con muy pocos movimientos laterales de cabeza. Transcurridos 45 segundos del siguiente asalto, el de Europa del Este conectó con su mano más devastadora, la izquierda, el mejor puñetazo de la velada, un brutal gancho del que el Tyson del Abasto jamás llegaría a recobrarse. Acorralado en una esquina, el sudamericano intentó, más por inercia y por bravura que por un acto racional, responder a la ofensiva de Lebedev, pero por más que se resistió terminó besando la lona y recibiendo un conteo de protección de parte del indolente Smoger. Todo el público que abarrotó el coliseo de la urbe capitalina se puso de pie para presenciar cómo el ídolo de casa salía como un torbellino de la esquina neutral a rematar a su presa herida. El mandamás crucero de la FIB, con la mirada perdida y las rodillas flaqueándole, extendió su agonía durante unos 20 segundos que le deben haber parecido interminables, tal vez, los peores de su carrera como púgil profesional. Víctor llegó incluso a dar la espalda a su contrincante, completamente desprotegido y seminconsciente, pero el tercer hombre en el ring le otorgó un muy cuestionable voto de confianza para que continuara batallando por permanecer en la contienda, una decisión que solo sirvió para que el monarca de las 200 libras por la AMB lo ametrallara a quemarropa desde todos los ángulos posibles con cero oposición. En Moscú quedó entonces el título de campeón del mundo de Ramírez (22-3-1, 17 KOs) y también la mitad del botín de la armada que defiende la bandera albiceleste, que ahora cuenta con tan solo un monarca, Jesús Cuéllar, dueño en el peso pluma (126 libras) de una de las fajas secundarias que otorga la dadivosa AMB (es campeón regular en la polémica jerarquía de este organismo, un grado inferior al de supercampeón que ostenta el mexicano Leo Santa Cruz). Sin Omar “El Huracán” Narváez (supermosca) ni Juan Carlos “Cotón” Reveco (mosca) entre los soberanos de sus respectivas divisiones, después de haberlas dominado por largo tiempo, Argentina está necesitada del urgente salto cualitativo de su nueva hornada de boxeadores asalariados. Al dúo antes referido sumémosle el tándem que conforma un par de fajadores natos como Marcos “El Chino” Maidana y Lucas “La Máquina” Matthysse, dos de los pugilistas más explosivos de su época, pero que carecen en la actualidad de la motivación necesaria para calzar los guantes; agreguemos el retiro definitivo de Sergio “Maravilla” Martínez y el cuadro que queda no es el más halagüeño para una de las naciones de Latinoamérica con mayor tradición en el deporte de los puños. La debacle moscovita de Víctor Emilio Ramírez catapulta a Denis Lebedev (29-1, 22 KOs) hacia la cima de una división que controlan casi por completo los representantes de países de Europa del Este. Lebedev, mandamás de la AMB (con categoría de supercampeón) y de la FIB, se convierte en el primer crucero que unifica cinturones desde que el inglés David Haye lo hiciera en marzo de 2008 noqueando al italiano Enzo Maccarinelli en dos rondas. La relación de soberanos la completan su compatriota Grigory Drozd (40-1, 28 KOs), campeón en receso del Consejo Mundial (CMB), el polaco Krzysztof Glowacki (26-0, 16 KOs), quien gobierna con el aval de la Organización Mundial (OMB), y el resto de nombres cortesía de la AMB, el kazajo Beibut Shumenov (17-2, 11 KOs) y el cubano Yunier Dorticós (21-0, 20 KOs), con las fajas de esta entidad regular e interina, respectivamente, después de también salir airosos este fin de semana.